miércoles, 31 de marzo de 2010

Va de altos vuelos.


Desde aqui arriba lo puedo ver todo, por un momento me siento grande, lleno de aire, un frío que no siento, y un calor que me hace sudar cada día más, pero no dejo de estar solo, como cuando subí las 30 escaleras que me llevaron a dónde ahora mismo estoy sentado.

Solo, como aquel hombre con sobrero mal hecho y una mochila llena de vida, y mantas, muchas mantas para taparse en cuerpo y alma mientras bebe café para llevar, como todo lo que parecen llevar aquella pareja que no deja de reír mientras se miran, como miran los años que han pasado, 10 discusiones por mes, 1 polvo cada 3 días, un amor de 20 años, 2 hijos, uno estudiando económicas y otro a saber, tal vez esté escribiendo como hago yo en algún lugar buscando consuelo.

Y yo sigo aquí, en todo lo alto que puedo estar este Martes. Aunque para Martes el de áquel tipo que no deja de barrer; me figuro que habrá barrido más colillas que parpadeos he hecho en una hora, también habrá barrido algo de dinero de áquel que parece sobrarle y mío que seguro perdí hace un día. Por supuesto habrá barrido pasos, paseos, un beso, una cita, una discusión, una familia, una caja de Mc Donald's de aquellos tres que parecían tener tanta prisa que no se dieron cuenta de que aquel aficionado a la fotografía les guardaba en su objetivo para toda la vida, aunque en este caso durase un COPIAR-PEGAR-ELIMINAR.

Y qué me dices de aquella mujer extraña que no deja de mirar arriba, no me extrañaría que buscase sueños, o una estrella que le diga para donde ir. Pero creo que su estrella llegó rápido ya que alguien la llamó y se dispone a abandonar la silla que por un momento fue suya, solo suya.

Y tú, dónde estás? por muy arriba que esté no te veo, llevo aquí más de media hora, subido a un bloque de piedra de más de 500 años, esperándote con mi mayor sonrisa y una vida por delante, pero de costumbre no apareces; y si se supone que lo hiciste no me lo dejaste muy claro, porque yo no te vi, o es que alomejor te confundí con otro, alguno entre muchos, que estos ojos no dejan de ver.

Alguien me ha hecho una foto, justo en este instante, supongo que le parecerá gracioso ver a un tipo con sombrero de lana, pantalones negros y cara de frío escribiendo palabras en una libreta, la cuál ni siquiera es suya. En fin, que tengo sed y no hay agua, con lo que llueve, porque aquí llover llueve, todo el día mojado, muy mojado, pero en ocasiones muy seco, aunque esté empapado.
Pero vamos, que no todo es un drama, que parece que me esté muriendo y no, para nada.
Vivo cada suspiro, sufro todos los escalofríos que puedo y siento cada palabra que escribo y eso junto a que me acompañan personas que parecen ser importantes, es bueno, más que bueno.

Voy a ver si te escribo más a menudo, que hace días que no te pensaba, pero soy de impulsos, ya sabes...y justo ahora mismo tengo uno que me lleva a decirte "ahora vengo" , que voy a por un café y un poco de azúcar, que últimamente estamos muy sosos.

No hay comentarios: