jueves, 8 de abril de 2010

Sabes un cosa?

Estás entre la rabia que siento ahora, entre la impotencia de no ser nadie, entre el asco que me da un plato de lentejas, o lo temprano que se me hace madrugar. Estás metido en el lago que piso cuando llueve, en la mierda que dicen que da suerte y solo huele a mierda, en el viento al salir del metro, en lo que jode ver que llueve al salir de casa. Estás en esa canción que no me gusta. Eres toda la pereza, el color blanco de mi libreta, el olor de iglesia abandonada, las astillas de la madera, el pinchazo de una emoción. Eres las ganas de saber y lo poco que cuesta leer.
Hay tantas cosas que eres y entre las que estás, qué no me dejas indiferente.

jueves, 1 de abril de 2010

Lo que hemos sido.

www.fotolog.com/paitter23
Allí estuviste como siempre, Imposible.
Paseándote arrogante por los despachos de arquitectos e ingenieros.
Tú. Imposible.
Convocaste a la duda y la incertidumbre. Incluso al miedo. Y con ellos, hiciste que se rompieran planos, que se trabajara sin éxito dias y noches. Y luego, te paseaste por cada planta, celebrando por lo más alto, cada dificultad, cada inconveniente, y sabes una cosa, Imposible?
Por todo ello quiero darte las gracias, porque no concibo un rival mejor que tú.

miércoles, 31 de marzo de 2010


eh tú, me gustas.

Qué?

Yo no lo entiendo, te digo que no lo entiendo. En serio, me pone nervioso. Por qué? Por qué no lo aceptamos? si tú tienes mocos pegados de esos que duelen cuando te los sacas y pones cara de ratón como tengo yo, si tú te has tirado un pedo en la cama de noche y has pensado " bueno estoy solo, no huele", si tú te has imaginado a la reina cagar y te has reído sin parar, tú que has estado en el mismo sitio que yo, te has tropezado y has mirado a tu lado por si alguien te veía, Tú amigo, que te has tapado la boca por miedo a que te huela, tú que te has excitado cuando estabamos todos bailando...después de todo eso, no me lo dices tú?

pues si no me lo dices tú, te lo digo yo: AQUÍ HUELE A SUDOR.

Va de altos vuelos.


Desde aqui arriba lo puedo ver todo, por un momento me siento grande, lleno de aire, un frío que no siento, y un calor que me hace sudar cada día más, pero no dejo de estar solo, como cuando subí las 30 escaleras que me llevaron a dónde ahora mismo estoy sentado.

Solo, como aquel hombre con sobrero mal hecho y una mochila llena de vida, y mantas, muchas mantas para taparse en cuerpo y alma mientras bebe café para llevar, como todo lo que parecen llevar aquella pareja que no deja de reír mientras se miran, como miran los años que han pasado, 10 discusiones por mes, 1 polvo cada 3 días, un amor de 20 años, 2 hijos, uno estudiando económicas y otro a saber, tal vez esté escribiendo como hago yo en algún lugar buscando consuelo.

Y yo sigo aquí, en todo lo alto que puedo estar este Martes. Aunque para Martes el de áquel tipo que no deja de barrer; me figuro que habrá barrido más colillas que parpadeos he hecho en una hora, también habrá barrido algo de dinero de áquel que parece sobrarle y mío que seguro perdí hace un día. Por supuesto habrá barrido pasos, paseos, un beso, una cita, una discusión, una familia, una caja de Mc Donald's de aquellos tres que parecían tener tanta prisa que no se dieron cuenta de que aquel aficionado a la fotografía les guardaba en su objetivo para toda la vida, aunque en este caso durase un COPIAR-PEGAR-ELIMINAR.

Y qué me dices de aquella mujer extraña que no deja de mirar arriba, no me extrañaría que buscase sueños, o una estrella que le diga para donde ir. Pero creo que su estrella llegó rápido ya que alguien la llamó y se dispone a abandonar la silla que por un momento fue suya, solo suya.

Y tú, dónde estás? por muy arriba que esté no te veo, llevo aquí más de media hora, subido a un bloque de piedra de más de 500 años, esperándote con mi mayor sonrisa y una vida por delante, pero de costumbre no apareces; y si se supone que lo hiciste no me lo dejaste muy claro, porque yo no te vi, o es que alomejor te confundí con otro, alguno entre muchos, que estos ojos no dejan de ver.

Alguien me ha hecho una foto, justo en este instante, supongo que le parecerá gracioso ver a un tipo con sombrero de lana, pantalones negros y cara de frío escribiendo palabras en una libreta, la cuál ni siquiera es suya. En fin, que tengo sed y no hay agua, con lo que llueve, porque aquí llover llueve, todo el día mojado, muy mojado, pero en ocasiones muy seco, aunque esté empapado.
Pero vamos, que no todo es un drama, que parece que me esté muriendo y no, para nada.
Vivo cada suspiro, sufro todos los escalofríos que puedo y siento cada palabra que escribo y eso junto a que me acompañan personas que parecen ser importantes, es bueno, más que bueno.

Voy a ver si te escribo más a menudo, que hace días que no te pensaba, pero soy de impulsos, ya sabes...y justo ahora mismo tengo uno que me lleva a decirte "ahora vengo" , que voy a por un café y un poco de azúcar, que últimamente estamos muy sosos.

martes, 30 de marzo de 2010

hola
Esto está dedicado a los soñadores.

http://www.youtube.com/watch?v=PYO6PG7XcQM

Mezcla de colores tirando a verde pistacho,



Ya no se ni lo que veo, me mareo.
Llevo todo el día mareado, entre nieblas de transportes y de un cielo que no se está portando nada bien.
ó bueno, yo creo que me advierte, que ya se acaba, que llegan tiempos nuevos. Como la traca final en un festival de petardos, todo explota haciendo un ruido que duele, retumba y solloza, pidiendo calma, la que llegará luego.
Se mezclasn las luces en un fondo oscuro, lleno de estrellas, y de estrellados, como todos los que veo delante de mi, buscando un guía que hable su idioma, que nadie los entiende.
Y en este mar adentro me encuentro. Y en este mar de colores está la noria de mi vida que gira en cada esquina de esta gran ciudad, mirando al tiempo de cara. Y en cada giro, una nueva cara, o la misma de ayer que le pide consuelo. Y es que si me pongo analizar colores me quedo con el verde pistacho; algo salado pero dulce, animado, y bastante aburrido, apetecible pero feo, color mierda como el pensamiento antecesor a la esperanza, qué dicen que es verde muy fuerte; un verde al que le subo el amarillo y le meto mucho azul, y yo en especial algo de naranja, que nunca vienen mal las vitaminas.


Eso es lo que somos, un poco de cada.

Con sabor amargo.


Era políticamente correcto, el humo le producía picor en los ojos, el incienso no le gustaba, no había leído un libro que le llegase a donde nadie había llegado, odiaba el té verde, maldecía cualquier concurso de los que te empapan el alma de eslógans y el cerebro de dinero, nadie le producía ni el mínimo atisbo de sensibilidad, creía que había cosas imposible de creer, nadie estaba por casualidad sino por finalidad, era una persona totalmente serena, altiva y cautelosa, mecanizaba todo aquello que le producía un placer meramente cultural, viajaba por negocios y no por diversión, comía todo lo sano que puede comer alguien que no quiere tener colesterol a los 32, iba al gimnasio 3 veces por semana, 4 horas diarias, abductores, pesas, abdomen y viceversa, tenía una familia ejemplar, prototipo americano, a la cual hacía 7 meses que no veía, desde el entierro de aquel tío lejano de su padre que nunca había conocido.
No buscaba, encontraba...hasta que un día le encontraron a él.

Luz, “riiiing”, alarma, móvil, mañana, martes, Luz, tostadas, corbata , resaca, gimnasio, joder, puta gata, alarma, ducha, tostadas, alarma, para, alarma, frío, alarma, levantarse, luz…ALARMA.

Va hasta la cocina y allí le espera impaciente, mirándole, con esa mirada que solo sabe hacerle ella, se ha levantado más tarde de lo normal, piensa, y solo son las 9 joder, piensa él.

Enciende la radio, la emisora le da los buenos días, hoy tendrá un día caluroso de Enero, temperaturas que oscilan los 2 grados, un frío que se cala hasta que el dedo meñique se rompe en pedazos, viento polar, y una nevada prevista para media tarde. Un día hecho para él.

Sonríe y abre la nevera, la lechuga de ayer, los tomates, la leche, un par de huevos y la carne descongelada le dan sus buenos días, pero su Actimel pasa de él desde hace 2 días. Por suerte las dos últimas naranjas de la caja que le envío aquel cliente tan patético con apariencia de Melchor, al cual sacó de la crisis después de su pésimo intento de inventar sopa con sabor a naranja, le esperan para ser exprimidas.

Odia la maldita pulpa del zumo, decide hacerse un café solo mientras se fuma el primer cigarro de la mañana. Directamente al baño. Entre olor a Brise un toque se mira al espejo. Barba de dos días, un par de legañas en el ojo izquierdo, corte de pelo a lo James Dean, dos canas más que ayer y un dolor de cabeza horroroso, se mira el abdomen, el pectoral y la espalda. Perfecto.

Se toca la cara mientras el agua le acaricia, abre la boca y la cierra entrecortadamente, el vapor inunda el baño, mientras suena “My door is always open” de Noah and the Whale,, hoy no tiene ganas de masturbarse, no siente placer alguno, ni ganas de sentirse a él mismo.

Abre la puerta de casa y no está el periódico, el repartidor aún no ha pasado, maldito incompetente, piensa. Cierra de un portazo mientras se dirige al salón, ella le mira inquieta, se acerca y le ronronea, la acaricia mientras la separa de su pierna. Coge el móvil, tres llamadas de su madre, se sorprende, se gira y mira el calendario que tiene encima de la estantería, 6 de enero de 2010 parece apuntar. De repente se le viene a la cabeza: Reunión familiar, mamá, cocido, papá, regalos, sobrinas, hermanos, tíos, abuelos, risa, falso, no quiero, mierda, dolor de cabeza, tele, gato, tabaco, mamá, MIERDA.

Se sienta en el sofá, Luz acude a él al instante y se acurruca en su costado mientras un leve gruñido de placer le absorbe. Se echa las manos a la cabeza, ni tiene regalos para sus sobrinas, ni ganas de ir, ni presencia para estar con la familia con la cual se discutió en navidad por no querer decir las cosas claras.

“Tú siempre igual, vergüenza te tendría que dar” es lo último que escuchó de su padre, y lo último que quiso escuchar.

Suenan Sigur Ros, “Vaka” mientras nieva en la calle, se oyen niños jugar, él continúa en albornoz tumbado en el sofá de piel tomando su segundo café en menos de 2 horas. Suena un mensaje, se levanta, Bandeja de entrada, 666..

Traga saliva, deja el móvil, sudor frío por su mente, mira a Luz, se sienta en el sofá y mira por la ventana.

“No puedo más” dice perdiéndose entre la nieve que cae en los cristales de aquel ático de Barcelona, mientras la primera lágrima de muchas se esboza por su resaltada mejilla.

Así empezó el primer día de Frank, solo, frío y con sabor amargo.

Lo que nos ha pasado

Ya no me acuerdo, supongo que es de ti. te tenía totalmente olvidado, en algún rincón de todos mis favoritos. He buscado al azar, por puro aburrimiento, aquello que me gustaba, que me sigue gustando.
Te tenía olvidado, qué coño. Ya no me acordaba de ti.

Y estás aqui otra vez, entre el frío de una ventana con sabor a té mal hecho y la tos de un cigarro a destiempo, que a tiempo me doy cuenta de ello. Pero te había olvidado. Cómo quién olvida un diario en el cajón de un armario de la casa de verano, o cómo quién guarda un libro entre libretas de apuntes, o una foto en mis archivos recibidos o cómo quién se apunta al gimnasio el día 1 de enero pensando que de esa forma olvidará qué un día se vió gordo. Pero te había olvidado y tú has seguido aqui, meses abandonado, no he sido capaz de leerte, ni de tocarte cuatro teclas de un ordenador que a ratos me va mal y otros tantos me salva la vida y me mata el aburrimiento que podruce no tener sueño, o sentir las horas de una ciudad fría.

Pero aquí estoy de nuevo.

Espera, espera, por fin te olvidado, no te parece fuerte? yo, que estaba cagado de tanto amor y letras.
Y en todo este tiempo lo que nos ha pasado. Seguramente habrás luchado con más de un virus que intentaba joderte el espacio, quitarte la contraseña que un día te di y borrarte de ese rincón que si era tuyo. Y a mi, que ya no te escribo desde el mismo sitio, ni creo ser el mismo. Ai que ver, lo que nos ha pasado.

Y hoy por hoy, no te prometo nada, solo un poquito de tiempo, un café con leche, letras puras y pocos números, a parte del sentido y del sentir, qué de eso he ganado mucho.
Ai qué ver todo lo que nos ha pasado.